domingo 26 de febrero de 2012

EX-

periencia, plícita, perimento, polio.
Ex-
hortación, ordio, odo, traordinario.
Ex-
traño, tranjero, tra, abrupto.
Ex-
amen. ¿amén?
Ex-
empezaste a despedirte
y
se fue.

jueves 23 de febrero de 2012

DE NUEVO UN ADIÓS

Un hasta luego, un saludo, una despedida más para perpetuar el intento de ser, para estar, para decir, para.

-Adiós. Me voy
-No dejaré que te vayas
-¿Y qué harás para retenerme?
-Me pegaré a tu espalda como garrapata necesaria.
-Bonita dependencia, pero ya tengo vampirillos propios. ¿Se te ocurre algo más?
-Me prenderá a tu cuello como gargantilla sostenedora.
-Tengo el cuello corto. ¡Lo siento!
-Seré ancla de tus pasos.
-Fondeada buscaré la deriva.
-Me pegaré a tu pecho
-(....)
 -,sostendré tu respiración
-(...)
-, me pegaré a tus pisadas
-(...)
-estaré en tu sombra
-(...)
-estaré

-Me voy
-Adiós
-Silencio

Se suspende el tiempo y la palabra en espera del Cachalote sincero

miércoles 23 de noviembre de 2011

GRITAR

para el Cachalote que me guarda
y para mis hijos

"Porque sueño, yo no lo estoy"
Léolo. Otra vez.

Gritar
Gritar tan fuerte como nunca nadie lo hizo - gritar - chillar hasta el aullido - hasta provocar el temblor profundo - hasta que los árboles abandonen sus raíces - hasta que los mares se desborden - contra los abismos - gritar - gritar el alarido primigenio - el dolor de la tierra - la herida de la vida - gritar más y más - gritar hasta ensordecer los oídos - hasta reventar las bocas - hasta enloquecer los sentidos - gritar- gritar - gritar siempre la enfermedad callada - la herida supurante - el amor herido -
Gritar dolores ocultos - gemidos imposibles - partos fracasados - gritar -
Gritar el pan y las uvas - la palabra inexistente - la muerte -
Gritar todos los gritos hasta que Dios despierte -
Gritar la condena de seguir viva - gritar -
Gritar - porque lo necesito - el último grito

martes 22 de noviembre de 2011

ALGUNA VEZ

 Porque sueño, yo no lo estoy
Léolo

Alguna vez fui una niña de trenza oscura contra la espalda, niña descalza sobre las piedras tibias de sol, niña que juega en los barrancos, niña que mira asombrada.
Alguna vez fui la mujer que lava sábanas con añil, la que se curva sobre la tierra húmeda, la que vigila el guiso y el sueño del niño.
Alguna vez estuve preñada de vida, y otras tantas de sueños, y hablé entonces como si supiera, y vestí como si pudiera y viajé sobre la mar océana.
Alguna vez fui joven estudiante atenta a la voz de profesores lejanos, joven temerosa de fracasos, joven sola.
Alguna vez fui sometida y vencí las cadenas. Alguna vez.
Alguna vez amé nueve meses un sueño muerto y quise morir también.
Alguna vez, siempre, fui la que nunca he sido. Alguna vez, siempre, solo una mujer.

lunes 17 de octubre de 2011

DIÁLOGO DE UNA BALANZA

Para justificarme (¿de dónde me vendrá esa necesidad?) iba a explicar (ya lo estoy haciendo, siempre lo mismos, y dale con los paréntesis) que este texticulillo, que diría mi admirada Lilian Elphick, es fruto del desasosiego que me causa la balanza y quienes bajo este signo nacieron; que es un diálogo que pasa de cabeza a tecla sin más razón que lo sentido, que pretende ser un regalo para quienes como Sergio y Margarita mañana, que ya es hoy, nacieron; que se trata, una vez más, del debate ya menopáusico entre el amor y la muerte. Que sin más explicaciones rimbombantes, hablan así los platillos de la balanza en mi mente. Que gracias. Siempre.

Felicidades, niña soñada.
Felicidades, pintor admirado.
Diálogo de una balanza
- Necesito dormir para soñarte.
- Deberías despertar para vivirme.
- En mis sueños eres lago calmo que me acoge.
- En mis días océano imbatible rugiendo bajo acantilados de lava.
- Descanso en tu orilla, serena.
- Arrastro tu arena y la elevo.
- Estoy cansada de estar fuera.
- Y yo harta de tus miedos.
- ¿Acaso pesan más mis temores que tus escudos?
- Probemos.
- Pon en el plato tus motivos.
- Pon también tus pensamientos.
- Y dejemos que el fiel decida.
- A por todas.
- Vida.
- O muerte.
- Te necesito.
- Te quiero.

martes 27 de septiembre de 2011

DE LA NECESIDAD DEL YO O LA IMPOSIBILIDAD DEL HAIKU

Dicen que más vale tarde que nunca, y aunque yo no concibo esa razón, vuelvo, con la frente marchita, a decir por la necesidad de decirme y porque las deudas atosigan, todas, y pro mucho que dios apriete mi ateísmo ahoga y.
Esta bobería va para Puri, por su cariño infinito, porque se empeña en que algún día lo conseguiré, porque sí.
A Puri
- Sal de ahí. Sitúate fuera.
- ¿Qué?
- Abandona ese sitio. Cambia. Ponte en otro lugar.
- ¿Cómo?
- Mira desde otros ojos. Déjate ser en la naturaleza. Piérdete.
- ¿Dónde?
- Lejos de ti, bajo una piedra, en el agua putrefacta de la palangana, entre las babas del perro enfermo: ¡fuera!
- Pero yo...
(La bofetada suena y pica)
- Adiós

Y mientras tanto:
Sobre la mesa
ceniza acumulada.
El piano sordo.



miércoles 31 de agosto de 2011

...

Y qué más da el título para contar lo que ya todos conocían, menos la habitada. Qué importa la palabra precisa para decir solo que hoy, al fin, descubrió su dolencia. Qué interés tiene nombrar lo visible, si no es para dejar constancia de que también ella lo sabe, que también ella se hizo consciente, que finalmente se despertó y supo, que se levantó temprano y el dolor de espalda la inmovilizaba, que casi arrastrándose llegó al cuarto de baño, que desesperada logró alargar su brazo derecho hasta rozar a uno de los habitantes, que con todas sus fuerzas haló del pequeño látigo carnoso, que un hilo de sangre apenas visible surcó su piel dolorida, que ahora que está a punto de no ser sonríe comprendiendo, que ya desapareció el miedo, que ser habitación de ratones le dio sentido a su cuerpo.