martes, 22 de noviembre de 2011

ALGUNA VEZ

 Porque sueño, yo no lo estoy
Léolo

Alguna vez fui una niña de trenza oscura contra la espalda, niña descalza sobre las piedras tibias de sol, niña que juega en los barrancos, niña que mira asombrada.
Alguna vez fui la mujer que lava sábanas con añil, la que se curva sobre la tierra húmeda, la que vigila el guiso y el sueño del niño.
Alguna vez estuve preñada de vida, y otras tantas de sueños, y hablé entonces como si supiera, y vestí como si pudiera y viajé sobre la mar océana.
Alguna vez fui joven estudiante atenta a la voz de profesores lejanos, joven temerosa de fracasos, joven sola.
Alguna vez fui sometida y vencí las cadenas. Alguna vez.
Alguna vez amé nueve meses un sueño muerto y quise morir también.
Alguna vez, siempre, fui la que nunca he sido. Alguna vez, siempre, solo una mujer.

3 comentarios:

Freia dijo...

Y en ese texto espléndido, nos incluyes un poco o un mucho a todas. Preñadas o no de vida o de muerte. Inclinadas pero no sometidas. Cuidadoras o receptoras de afecto. Niñas o ya maduras. Luminosas y oscuras. Y siempre, siempre, mujeres valientes, que se equivocan o no pero continúan. Mujeres, poderosas por el hecho de reconocerse como sexo y condición.
Hoy me he sentido muy, muy dentro de esa historia desgranada.
Un abrazo muy fuerte.

sergio astorga dijo...

Izaskun, alguna vez te dije que eres una escritora.
Te lo digo con prisa ya sabes el porqué. Regreso siempre regreso que tus historias me gustan, siempre me gustan. Alguna vez te lo dije?

Abrazos para alguna vez.
Sergio Astorga

Arruillo dijo...

Con todo ello lo que estás diciendo es que tienes toda una vida a tus espaldas. Hay quien pasa por este valle y ni se entera.
Me ha encantado.
Besos