sábado, 27 de marzo de 2010

NACIMIENTO DEL ODIO (1)

Me verdeo de nuevo por instinto y desconocimiento, que no sé del color del cansancio y no fueron mal las entradas verdinegras y falta me hace cierto positivismo ajeno al paradigma científico, que quiero creer y me estanco en nudos antiguos y se me enredan deseos y miedos y necesito desenmarañar tamaño ovillo. Me pongo verde de esperanza y de envidia entonces para contar hoy algo de odio sentido y les traigo una historia pequeña de una pequeña niña de trenza negra que muy pronto se asqueó de sus días, que sabemos que la primavera la sangre altera y entre la estación del norte y la menopausia mía ando revuelta todo el día y las noticias me golpean y solo las letras me alivian. Letras leídas, aclaro, que lo de escribir se me vuelve más ajeno en cada vuelta y hoy leo la "Persuasión" Jane Austen y lecturas múltiples que seguramente, y para no variar, les comentaré. Pero no será hoy, no, que ya está bien de verde y quiero pintar en negro el nacimiento de algún odio, de tantos con sentido y esperar como siempre sus comentarios que leo y releo habitando el tiempo en intento de mejora y crecimiento. Siempre, de antemano, mi hondo agradecimiento.

Nacimiento del odio (1)

DRAE (XXII edición)
odio
(Del lat. odĭum).
1. m. Antipatía y aversión hacia algo o hacia alguien cuyo mal se desea.

Un día cualquiera, a las seis de la tarde, el timbre suena, mamá abre la puerta, y me llama:
-Rocío, ven, ya está aquí el tío Antonio.
Un día más abandono los juguetes y me dirijo a la cocina. Tío Antonio me besa en la frente y mamá me pide que sea buena:
-Pórtate bien, cielo, y hazle caso al tío Antonio.
Una tarde cualquiera mamá se va a trabajar y tío Antonio me acompaña al dormitorio, me desnuda con delicadeza, me pide que me tumbe:
-Acuéstate con las piernitas abiertas, Rocío.
Una tarde más me acuesto boca arriba y cierro los ojos. Tío Antonio me ata con su elegante fular de seda y se desnuda y mete en mi pipi su dedo de señalar y besa mis piernas.
Pero hoy no es un día más y de pronto se oye la puerta de la calle y mamá anuncia:
-Soy yo, Antonio, se me olvidó la bata.
-¡Mamá!- exclamo.
-Hasta luego, querida, me voy corriendo que llego tarde- responde. Y entonces todo se vuelve especial y tío Antonio introduce dos dedos y aúlla en menos tiempo y yo siento el odio naciendo.


A mi querida amiga Maria Helena Braga, compartidora de sentimientos y anhelos, incansable buscadora de conocimiento.

26 comentarios:

__MARÍA__ dijo...

¡Ay! Se me ha quedado el cuerpo regular después de tu historia en negro.
Podría ser también: Nacimiento del instinto asesino.

Saludos

mariajesusparadela dijo...

Terrible.

TORO SALVAJE dijo...

Trabajé mucho tiempo en temas de protección de menores.
La mayoría de los abusos sexuales contra niños se dan en la familia.
Lo que ocurre es que si son descubiertos se ocultan y no son denunciados.


Besos.

Felipe dijo...

es muy terrible y triste lo que cuentas.

¡canallas!

iliamehoy dijo...

Ese dedo de señalar, que asesina los sueños de una vida que apenas empieza. No hay perdón.
tus palabras verdes me hidratan el ánimo que me crece, y que te mando por si lo pudieras necesitar.
Una sonrisa

ybris dijo...

Realidades terribles que son capaces de crear hasta lo insospechado: ese sentimiento de desear el mal hacia alguien por parte de quienes jamás fueron capaces de ello.
Quizás esa destrucción del mundo que engendran sea la mayor maldad de esa gente.

Besos.

Eva- La Zarzamora dijo...

Triste realidad.
Se entiende que prefieras escribirla en negro.
Lo peor es que ese mal no tiene fin y bien pocos remedios incluso hoy.

Besos, Izaskun.

María Eugenia dijo...

Aterradora historia que ha sucedido y se repite, así en negro, en tantos lugares, contra tantos niños bien portados y obedientes.
Un abrazo.

Maribel dijo...

Nacimiento y crecimiento del odio. Terrible escena en negro. Me ha recordado mucho un relato mío que también tiene tío y, en este caso, sobrino. Y madre ciega. Hasta que por fin pudo ver.
Los odios son más que justificados en muchas ocasiones.
Un abrazo con el corazón encogido.

Arruillo dijo...

Lo que planteas no tiene nombre. Es algo tan inhumano, tan fuera de sitio, que parece mentira que seres con raciocinio puedan cometer esas tropelías. Y -lamento decirlo- estoy convencido que la proliferación de medios hace que estas situciones, en lugar de subsanarse, aumenten. Es tan facil pervertir la mente del propenso al mal, que de la libertad de información, pasamos a poblar esa fragil línea de ponerselo más a mano a esos seres inmundos.
Lo más hermoso que hay encima de la Tierra, que es el desarrollo de un niño, queda hecho trizas. Triste realidad.
Te animo a que sigas escribiendo y pensando en verde, al fin y al cabo tenemos que quedar un@s cuant@s para que no nos terminen por hundir la nave.
Un abrazo.
PD: ¿Recibiste las fotos?

siempreconhistorias dijo...

Querida María, si las Rocíos, Amelias,Cármenes o Fernandas contaran seguramente la cosa no iría tan mal. Aceptada la moción del instinto asesino aunque temo que más que nada son origen de tristezas y frutraciones. Por desgracia todos sabemos que este relatito es tan suave como todo lo irreal.
Besito.

siempreconhistorias dijo...

María Jesús, terribles realidades cotidianas que educadoras como tú contribuyen a superar.
Gracicas por venir.
Un abrazo.

siempreconhistorias dijo...

La familia, querido Toro. Qué voy a decite que tú no sepas. Más allá de algunas buenas pelícuas con ese nombre en el título no son muchas las cosas positivas que me trae la palabreja.
Un beso amigable.

siempreconhistorias dijo...

Canallas de edades y sexos variados y de toda condición Felipe. Desgraciados que se amparan en silencios vergonzosos. ¡Y ásí nos va!
Un abrazo.

siempreconhistorias dijo...

Querida Ilia, tu ánimo y tus sonrisas siempre me son necesarias y, por supuesto, bienvenidas. Me alegra muchísimo esa rehidratación que te embellece.
Un beso enorme.
Izaskun

siempreconhistorias dijo...

Ahí está la cosa, querido Ybris, en que existen realidades capaces de lograr aversión de quien no la sentía.
Un beso agradecido.

siempreconhistorias dijo...

Firmo tod lo que dices, querida Eva, pocos remedios, incluso hoy entre los que se dicen civilizados.
Un beso fuerte.

siempreconhistorias dijo...

Muchas gracias por decir, Maria Eugenia amiga. Creo que has dado en la clavo, bien conoces tú la infancia, refiriéndote a esos niños bien portados y obedientes. Y qué duro resulta procurar criarlos críticos e independientes.
Muchas, muchas gracias.
Un abrazo,

Helena dijo...

Queridissima Izaskun,
Estive este tempo todo sem saber o que dizer-te, como sabes.
Hoje o Sergio mandou-me este artigo do El Pais:
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El día que la Guardia Civil llegó y le enseñó las imágenes comenzó a sentirse enfermo. Todo estaba allí. Los fotogramas lo mostraban claramente. Los tocamientos. Los abusos. Todo lo que su mente había logrado arrinconar. Mario (nombre ficticio) no pudo continuar con su declaración policial. Los vídeos que la Guardia Civil investigaba, y que atestiguaban los abusos a los que el religioso José Ángel Arregui Eraña -condenado el jueves en Chile- le había infligido, eran demasiado explícitos. Ver esas imágenes fue para él, como para muchas de las víctimas que hace años sufrieron las prácticas del que era su profesor, un flash-back. Algunos habían olvidado los hechos. O pensaban que ocurrieron sólo una vez. Otros ni siquiera fueron conscientes de que habían sufrido abusos hasta que los vieron en la pantalla, años después. Es un comportamiento común, según los expertos, entre las víctimas de este tipo de agresiones en la infancia.
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E te digo que talvez ainda seja mais horrendo quando o que o artigo descreve acontece: é cedo demais para sequer perceber que não é um jogo.

E se bem que a memória nos defende fazendo-nos esquecer durante muito tempo, há sempre algo que volta, e volta, e volta, à tona...
Como o azeite...

Izaskun, muito, muito, obrigada e planos para a frente porque a busca é que nos faz caminhar. É uma honra muito grande buscar conhecimento com/através/e em ti.

siempreconhistorias dijo...

Querida Maribel novelista, ahora que lo nombras creo que recuerdo tu relato y que me impactó mucho. Supongo que son temas inevitables que nos van y nos vienen y que tú, sensible, inteligente y versada en leyes tienes siempre presente estas injusticias y muchas otras. No pararé de felicitarte, me siento íntimamente orgullosa de ti.
Un beso,

siempreconhistorias dijo...

Queridísimo Arruillo,
Sí recibí las fotos de nuestra belleza y no le he escrito porque estoy hecha una tontita ocupada y poco correcta pero prometo hacerlo. No creo que los medios de comunicación contribuyan a paliar estas situaciones aunque no sé si las agravan. Me temo que el ser humano y la sociedad que hemos creado tienen muchas miserias.
Gracias, como siempre, por comentarme, y muchas gracias pro los ánimos.
Un beso a todos y a Nerea cuatro.

siempreconhistorias dijo...

Querida Helena, tus palabras me emocionan hasta enmudecer. Solo puedo decirte gracias, de corazón, por permitirme andar a tu lado en la búsqueda de un futuro mejor.
Un abrazo de amiga,

Cachalote dijo...

Querida i,
Tengo el cuerpo frío con tu relato, pero afortunadamente la memoria vacía. Dejo sólo la reseña de otra ficción necesaria: Festen, de T. Vinterberg (1998). Sobria en el estilo del cine dogma pero muy potente en el contenido.

Abrazos de vuelta.

siempreconhistorias dijo...

Querido Cachalote,
Estaba a punto de desesperar de ausencias. Gracias, todas, por el regreso. Fiesta es la más dura, real y hasta bella crítica a la institución familiar que jamás haya visto. La buscaré otra vez en tu honor, y te pensaré.
Abrazos de necesidad.

DaliaNegra dijo...

Impresiona,este post y tu blog(he leído poco aún pero basta para decir esto)Vengo del blog de Toro y te saludo.***

siempreconhistorias dijo...

Bienvenida, Dalia Negra, me alegro de que te haya gustado, todo el que llega desde el blog de Toro es bien recibido por aquí.
Un saludo,