sábado, 26 de julio de 2008

Elena [la contorsionista], Riki Blanco

Elena,
la introvertida Elena, era
capaz de introducirse en los recovecos
más pequeños, aquellos en los
que ni siquiera un niño lograría embutirse.
Aun así, la contorsionista entrenaba duro cada
día para meterse en lugares más y más pequeños todavía.

Una mañana de primavera, cuando la compañía despertó,
se dieron cuenta de que Elena había desaparecido.
La buscaron día y noche durante semanas,
pero jamás encontraron ni rastro de ella.

Se habló de todo tipo de desastres varios, aunque la
hipótesis que creían más probable era que se había metido
en algún agujero del cual nunca pudo salir.

Lo que nadie supo jamás fue que Elena, "la loquita"
como la llamaban algunos, consiguió,
al fin y tras mucho intentarlo, meterse
en su propio ombligo. Del cual nunca
más quiso salir.

Este extraordinario cuento
de Riki Blanco está tomado de
sus Cuentos pulga, editados
por Thule en 2006.

4 comentarios:

Abol dijo...

Precioso cuento. Me encantó, te cautiva, como los tuyos también. Y que me has dado una alegría al ver que la ballenita se lanzó al agua. A nadar por las palabras!
Un beso grande, Lilian.

Alejandro dijo...

Una "loquita" divina. Ella no precisó del férreo collarín.
Alejandro
www.minificciones.com.ar

Adrian Lee Mclean Lorenzo dijo...

Hola Izaskun, veo que ya te estás manejando bien con esto, me alegro. Magnifico cuento.

Un beso!

siempreconhistorias dijo...

Gracias Abol, Alejandor, Chano. Me cuesta mucho manejarme, sobre todo en lo que a imágenes se refiere (¿se nota?). En efecto el cuento de Riki blanco, que además va extraordinariamente ilustrado por él me parece maravilloso (pertenece a los cuentos pulga). Gracias a todos por la visita y un beso!