jueves, 21 de agosto de 2008

Felicidad, por Izaskun Legarza

De pronto se sintió plena y se le vino dentro el cosquilleo gratificante del deseo alcanzado.
Toda su vida envidió a quienes se nombraban felices; anheló querer ella, con fuerza, la vida que era; quiso sentir las instintivas ganas de vivirse en este lado.

Felicidad debía ser, sin duda, esa repentina pasión por la vida que la invadió completa; ese grito animal de apego a la existencia, que encalló en su garganta justo en el instante que su cuerpo estallaba dichoso contra la acera.

5 comentarios:

Mónica dijo...

Desde luego, no puedo hacer otra cosa que felicitarte. Enhorabuena!!!!!!!!!!!!!!

Lauren dijo...

Me gusta. Estás llena de fuerzas. Un abrazo

Lauren dijo...

Por cierto, gracias por añadirme a los enlaces de tu blog. En inventario ya he puesto el tuyo.

Alejandro Gelaz dijo...

Esta me la reservo para el minificciones.com.ar.
Fuerte Suerte Muerte.
Te has crecido ad infinitun.
Alejandro

AdMortem dijo...

¿y qué me importa la felicidad?... ¿que es eso? ¿Donde se encuentra? ¿En un golpe contra la acera? Pregunto.