martes, 20 de enero de 2009

EL SURGIMIENTO DEL MAR

"El mar, el mar, de nuevo me dirá/ dirá tu voz, perdida en el adios/..."



Me recuerdo escuchando a Guaraní en Granada, evocando el mar ("si bebes mar te morirás de frío"), imaginando aquella boca azul, disfrutando desde el interior los sonidos del Puerto de Santa Cruz. Me recuerdo enamorada joven aprendiendo, sintiendo que el mar iba en mí, que siempre sería mi sustancia aunque estuviera lejos, que soy un animal marino.



Me veo ahora, con el mar visible desde cualquier callejuela, en esta ciudad sin puerto pese a ser isla, y me sigo sintiendo miembro de ese mar océano que tanta vida esconde. Y es por mis sentimientos, por mi delirio, por lo que gusto de las lecturas marineras. Para empezar por una vez por el principio les copio hoy un texto del territorio tiwi sobre el origen del mar. Es un relato que tengo en un libro que lleva por título CUENTOS DE LOS ABORÍGENES AUSTRALIANOS y que me regaló Marta en mi 39 cumpleaños (eso escribí en la contraportada y decido por hoy fiarme de mí). El relato lo utilicé durante los últimos cursos en la asignatura de Cultura Clásica, en 3º de ESO, para contrastarlo con otros mitos sobre orígenes varios. A mí me gusta mucho la salazón del relato.



EL SURGIMIENTO DEL MAR
territorio tiwi
Hace mucho tiempo, toda el agua que había sobre la superficie de la tierra era agua dulce. Un día los hombres, Puruti y Jirakati, estaban pescando en un pantano cuando vieron que unas hojas de lirio se movían mucho, como si entre sus tallos nadara algún animal de gran tamaño.
Puruti cogió su jabalina y la lanzó entre las hojas, allí donde suponía que estaba el animal. Pero lo que hizo que las hojas se movieran no era ningún animal, sino su propia madre, que recolectaba raíces de lirio. La lanza de Puruti le atravesó el cuello; la mujer se alzó del agua profiriendo un grito de dolor y cayó sobre un mar cercano. A causa del dolor y del miedo se orinó y su sangre y su orina se mezclaron con el agua fresca dle mar e hicieron que ésta se convirtiera en salada.
La mujer herida se transformó en la cigüeña Jabiru, que ahora habita a las orillas de las lagunas de agua dulce. Su hijo Puruti se transformó en el águila pescadora y Jirakati, su compañero, en el águila marina, la de cabeza blanca.
Löffler, A. (ed.), Cuentos de los aborígenes australianos,
Grupo Editorial Océano, Barcelona, 2001, pág. 33.

14 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

En el territorio Tiwi no se andan con chiquitas a la hora de imaginar... mejor no pelearse con ellos.

Besos.

Raquel T. dijo...

La mar, la mar... También ella forma parte de mí en forma de amor mutuo, la mar también acaricia mi ciudad cada día y siento muy cerca ese cariño...
Esta historia tiwi se me antoja casi épica, reina Izaskun, porque es el sacrificio (involuntario, pero, sacrificio, al fin y al cabo) el inicio de todo. Pero también me llama la atención la claridad de su (fisiológica) explicación, lo cercano de su enseñanza. Así que encuentro unidas la grandiosidad de la acción y la voluntad de universalidad, reina, por lo que me gusta más esta historia tiwi a cada lectura...
Por cierto, también a mí me encantan esos mitos sobre orígenes varios a los que te refieres ;)
Abrazos inmensos como la mar para un reina generosa como sus olas...

sergio astorga dijo...

Izaskun, el mar, la mar, y su nacimiento. Bella y natural historia, sin drama; así como se nace se muere.
Tanta sal me parece sospechosa, digamos mucha.
Un abrazo de aborígen.
Sergio Astorga

Dédalus dijo...

Por tus sentimientos, por tu delirio... y por tus orígenes (te faltaba decir), es por lo que gustas de las lecturas marineras como territorio tiwi, toda una mitológica referencia.

Besos, Izaskun.

Alejandro dijo...

Botella al mar
message in a bottle

Felicitaciones
Alejandro

siempreconhistorias dijo...

Querido Toro, mejor no pelarnos con nadie, o estar dispuestos a originar mares. Espero que tus complicidades vayan muy muy bien.
Un abrazo.
Izaskun

siempreconhistorias dijo...

Querida Raquel, me desbordan tus cometarios y me dejo llevar por el oleaje para decirte que además de admirable y bella eres tú generosa y mucho y que algún día nos intercambiaremos historias de orígenes. Gracias por ser mi princesa.
Un abrazo.
Izaskun

siempreconhistorias dijo...

Mis orígenes, querido Dédalus, claro que sí. Los de humana, los de lekeitiarra, los de isleña, los de mujer, los de madre... El mar en nuestros orígenes. El mar como vida.
Gracias por recordármelo querido amigo.
Un abrazo.
Izaskun

siempreconhistorias dijo...

Fue involuntario, o al menos inmeditado el salto Sergio. La mar y tu abrazo aborigen me permitirán descansar hoy.
Tu latido como el arrastre de las olas me arrulla.
Un abrazo original.
Izaskun

siempreconhistorias dijo...

Mensaje que halló su destino Alejandro guiado por la sabiduría de los mares.
Tu presencia me honra.
Un abrazo.
Izaskun

Mónica dijo...

Ayyyyyyy GRACIAS LAS QUE TU TIENES. Ya me gustaría a mi conocer el secreto de esa imaginación.

siempreconhistorias dijo...

Ah,¿pero no es realidad lo que hay en este blog? Mira que de imaginación ando regular.
Un besazo rubia norteña.

Cachalote dijo...

Curiosas las construcciones, el hombre se hace de barro, pero el mar.. el mar proviene de una mujer.

Engendrar, engendrar, engendrar.

Vivo la patria del miedo conservado en sal (y nado, luego vivo. Sobre_vivo los miedos que me visten)

Un saludo (gracias)

siempreconhistorias dijo...

¿Gracias? La seguridad de que nadas cerca me da confianza. Desvístete de trajes opresores y viaja.
Gracias a ti.
Un beso.
Izaskun