jueves, 3 de junio de 2010

Carta sobre un nacimiento

Pasó el día uno, traje la hoja del calendario de mi admirado Sergio y no tuve ánimo para vestir de azul. Demasiadas palabras arremolinadas atascando la posibilidad de un disparatito limpio, certero. Demasiados miedos. Y, entonces, mejor callar.
Pero no quiero callar sino afianzar el regreso y vengo entonces con una carta que me encargó un niño artista para conocer el porqué de la librería y la pongo aquí, como único sé, boca arriba. El chico a quien va dirigida la carta, Donovan, está haciéndome bellísimas imágenes para el espacio que inauguraremos en julio y me solicitó, para su trabajo, que le enviara un texto contando el nacimiento de la idea. Yo, obediente de nuevo, le escribí la carta que hoy enseño. Del joven artista debo decir que fue alumno hace casi veinte años en aquel extinto (fea palabra apagafuegos) ciclo superior de EGB, que su capacidad creativa y su inteligencia se le derramaron siempre, como su bondad, que trabajar junto a él una mañana, observar sus procesos, escuchar sus motivos ha sido para mí un privilegio inesperado y que estoy profundamente agradecida por todo el buen trabajo que para mí, conmigo, está haciendo.
Gracias, Donovan.


Querido Donovan,


Voy a intentar escribirte algo sobre cómo y porqué, me nació la librería. No voy a coger escritos anteriores, como te había dicho, sino que me dejaré ir contándote y, claro, después me matará la vergüenza cuando te vea, pero creo que es lo mejor que puedo hacer , y quiero hacerlo porque me gusta mucho participar en el proceso creativo que realizas y que me parece admirable, sincero y profundamente bello.

Callo y cuento:

Antes de dejar el colegio, cuando lo dejé e inmediatamente después, estaba llena de desengaños. Durante algún tiempo me sentí como una disléxica sentimental sin cura, como si mi interpretación de los demás, de lo otro, fuera una lectura irremediablemente equivocada, como si hubiera perdido un decodificador. Era horrible para mí. Hablaba con personas a las que sentía cariñosas y cercanas, con las que quisiera hermanarme y volcarme en confesiones, personas que me resultaban amigas y que sabía, lo sé, que se dedicaban sistemáticamente a apuñalarme de la forma más trapera.La evidencia de la hipocresía se me apareció, repentina. Y yo, que creía haberme hecho adulta a base de ir a entierros y de asumir responsabilidades, descubría de pronto que la mentira era algo más que una travesura infantil y que se puede vivir en ella. De verdad fue muy doloroso. No lo he superado y no creo que lo haga. No podía culpar a los demás de ser como son, así que culpé a mi percepción, a mi entendimiento, a mí.

Durante más de un año me he buceado muy dentro buscando las piezas oxidadas, proponiéndome reajustes, desechando cambios... Ha sido un tiempo de altibajos en que las emociones las puse en el blog, y en personas que están más allá de los cables. Ha sido un tiempo de inactividad mundana en que me he observado a través de otros, he mirado hondo a mis hijos, me he hurgado heridas viejas y he abierto otras, y he leído. He intentado leer queriendo, amando, dejando que lo leído en letras, imágenes, sonidos, se me adentre y me diga. He leído con todo mi cuerpo procurando confundirme con lo leído, intentando desvelar el mundo desde mí. Y poco a poco, algo de camino se ha ido abriendo.
O eso espero, porque lo cierto es que en ese tiempo de exploración me he preguntado continuamente qué busco, qué quiero, qué lugar del mundo, qué actividad podría convertir en yo para el tiempo de viaje que por aquí queda. Me he husmeado, olido, revolcado. Me he hecho la engreída y me he desesperado. Me he distraído y he procurado trabajos que no siento. Y me he metido hasta dentro de mí, hasta muy muy dentro. Y ahí dentro, en mi pozo, en el abismo, entre el hígado y los pulmones, refugiada, siempre me han venido los libros, y las mujeres que necesito; siempre me ha reconfortado el recuerdo de mi madre abrazándome, siempre me he sentido feliz sabiéndome niña. Y desde ahí, Donovan, desde la certeza de que no me sueño varón, desde la verdad sentida de quererme mujer, desde la seguridad del abrazo de una madre, desde las letras de mujeres como Lilian, de hombres como Sergio, desde las miradas de mis hijos me despertó la conciencia de que mi vida es esa librería.

Y así fue, o eso creo, Donovan, como me nació la librería. Tras mucho tiempo de viaje me levanté un día y supe que tocaba mover ficha. Después de estar dentro fluyéndome me dejé llevar y me lancé. Cuando alquilé el local me sentí como mujer embarazada de ocho meses en ese momento en que ya no hay vuelta atrás y se le ve la cara al miedo. Ahora, a un mes de la apertura me vence el pánico cada día y cada día me agarro fuerte al útero y me abismo. No quiero nada especial, Donovan, no espero nada especial, simplemente creo que ese sitio soy yo.
Un beso,


35 comentarios:

Freia dijo...

Me cuesta articular las teclas después de leer tu vaciarse hasta emocionar ánimos ajenos. Hermoso, digno, valiente. Y esa imagen de niña ya mujer, abrazada y ya nueva.
Pocas cosas mejores, imagino, que reconocerse yo en un útero de papel fecundo.
Hoy más que nunca un abrazo muy fuerte y la certeza de poder encontrarte (yo) algún día en ti misma (tú).

Lena dijo...

Y yo, que creía haberme hecho adulta a base de ir a entierros y de asumir responsabilidades, descubría de pronto que la mentira era algo más que una travesura infantil y que se puede vivir en ella.

Gran y dolorosa verdad.

Te leo y se me ocurre decirte tantas cosas, Izaskun...


Lo de la librería no lo había entendido...qué torpe soy...

Quisiera tener tiempo para escribirte largo.

Quisiera tener una barra, dos cañas, dos montados de tomate y anchoas, dos taburetes...y tiempo (otra vez).

Me emociona mucho esta entrada...estoy como atragantada.

Mucha suerte con la librería.

Estaré allí, contigo, en el aire.

Un beso grandote-

NáN dijo...

Visto así, no hay nada que objetar. Me apasiona lo de "me nació la librería". Es parte de ti.

Deseo que esa parte de ti se derrame por toda la isla. Que tus libros la mejoren.

Besos

mariajesusparadela dijo...

¡Que hermosura!
Que siempre perduren tus historias.

TORO SALVAJE dijo...

Me conmovió la última frase...
"... ese sitio soy yo", creo que es lo más bonito y esperanzador que he escuchado en mucho tiempo.
De verdad que me ha impactado Izaskun.
Claro que eres tú.
Mis mejores deseos, ojalá, ojalá y ojalá que te vaya muy bien.
O simplemente bien, o normal, pero que puedas seguir adelante.
De todo corazón.

Besos.

Gara dijo...

¿Te acuerdas? Tu casa, doce pisos más abajo. La madriguera, terreno conocido desde el que abordar lo desconocido, abriendo la puerta, dejando que pase.

A mí también me ha impactado. Es precioso.

Abol dijo...

Brindo por ti, Izaskun Canariza. Nuevamente concuerdo con Toro salvaje: ese sitio eres tú. Muy conmovedor. Por ti, dan ganas de caminar hasta la luna.

besosos,
L.

Alejandro G dijo...

Izaskun este reciente alumbramiento tuyo se llama vocación. Alumbraste
V O C A C I Ó N real, que es manía numinosa -mysterium fascinans-. Y tú, sabia en reconocer tus adentros, la alimentas con exclusiva entrega, como le gusta a la maldita, por eso se rinde a ti. Vocación que te devora insaciablemente y de la que disfrutaremos el resto de los mortales. Porque cuando un alma en este mundo encuentra su misión el resto debemos de pronunciar aleluyas o loas parecidas, agradecidos , joder que nos debemos fiar de tu maestría, porque esta llegó tras un proceso intenso y eso yo al menos lo presiento. Felicidades
AG

sergio astorga dijo...

Izaskun, el demiurgo, lo ha sentenciado, tu ser literario se manifiesta, se encabalga, se engarza.
Brindo por ello y que el amate perdure entre tus manos.

Abrazos vocacionales.
Sergio Astorga

ybris dijo...

Excelentes augurios para un proyecto luminoso:
una carta abierta a un antiguo alumno artista.
Y tan sincera...

Besos.

Isabel Romana dijo...

No todas las personas alcanzan a descubrirse a sí mismas, ni siquiera tras un proceso tan largo y doloroso como el que has descrito. Tampoco muchas/os se atreverían a emprender ese viaje hacia lo más hondo de su propio interior que tú has culminado. Me emociona esa imagen de tí sientiéndote abrazada por tu madre, esa afirmación de tu voluntad y tu deseo de ser mujer.
Así me siento yo también, orgullosa de nuestro sexo, consciente de nuestro propio valor y de nuestra aportación imprescindible a la sociedad, ahora y siempre.
Es admirable tu valentía al emprender una aventura que, mientras para otros es un negocio, tu la vives como una parte esencial o una prolongación de tí misma. Permíteme ampliarte esa definición: la libería eres tú, sí, pero también eres todos los libros que va a contener, todo el amor, los desengaños, las ilusiones, la fortaleza, la fe en la humanidad, el humor, la solidaridad, la denuncia, toda la sabiduría que en ellos han vertido tantas mujeres. Y estoy segura de que con todo ese tesoro, contribuirás a enriquecer a todas las que quieran acercarse a tí. Estoy segura de que el uno de julio, cuando ese sitio que eres tú abra las puertas, tu ciudad se convertirá en un lugar mejor.
Un abrazo muy fuerte y mucho ánimo en esta recta final.

Amparo dijo...

Siempre te leo y nunca te escribo, pero esta vez me has tocado fuerte compañera. Te deseo toda la felicidad que esperas con esta nueva "empresa" en tu vida. Un beso muy grande.

Amparo dijo...

Y a Donovan otro besazo.

PIZARR dijo...

Querida Izaskun, con seguridad plena ese sitio serás tú, no puede ser de otra manera y no sabes cuantísimo me gustaria poder estar ese día allí.

Espero que anuncies con tiempo el día de la inauguración, seguro que alguna sorpresa recibes... ya lo verás...

Y que decoirte de esa amnera de desnudarte como siemrpe te digo... tan bella... frente a Donovan,

Toda va a salir genial, estoy segura de ello.

Un fuerte abrazo

Malvada Bruja del Norte dijo...

Izaskun,

Que no te venza el miedo. Eres un ser de Luz y Letras. Sensible, y perceptiva. No te engañan tu emociones, te pierde tu bondad, porque seguro que sabías sin querer saber. Y por eso cuando entre alguien el la librería, queriendo leer sin saber el qué, seguro que le aconsejas las mejores letras vitaminadas, los inmejorables poemas de café.
Por algo eres sensible y leída, por encima de todo eres Mujer: "Dadora de vida...en sus diferentes formas".

Arruillo dijo...

Te deseo lo mejor para esa aventura libresca. Espero que en esa nueva faceta de tu vida encuentres la paz necesaria para disfrutar de todo cuanto te rodea.
Ese alumno tuyo debe sentirse más que satisfecho por la carta que le dedicas. Es muy emocionante contar con la gente que un día pasaron por nuestras vidas.
Un abrazo

siempreconhistorias dijo...

Querida Freia, vaciarme hasta poder darme la vuelta y frotar fuerte el pellejo, requiero. La certeza del encuentro me permanece. Espero que estén disfrutando los territorios vecinos. Ya nos contará. Espero.
Un abrazo siempre,

siempreconhistorias dijo...

Seguro que estarás, Lena admirada, estás ya, en cada tecla que se traba, en cada decepción, en cada mentira tragada. Estás con tus letras y tu humor, con tu gusto, con tu ternura. También yo quisiera escribirte largo. Lo haré algún día (amenazo). Por ahora un beso,

siempreconhistorias dijo...

Queridísimo NàN, no paro de querer creer en ese derramarse y de llenarme de miedos. Tengo que contarte largo y tendido. Para mí (sé que lo sabes) tu visto bueno es muy, muy importante.
Un beso a ti y a L.

siempreconhistorias dijo...

Querida María Jesús, hermoso es sentirte cercana, con toda la fuerza del respeto y la naturaleza que expandes.
Muchísimas, muchísimas gracias.
Un abrazo,

siempreconhistorias dijo...

Gracias, Toro amado. No sé si es esperanzador ser yo. Muchas veces creo que mejor no ser, pero...
Muchas gracias por todo, todo. Te debo mucho más que unas letras.
Beso,

siempreconhistorias dijo...

Abrir la puerta, Gara querida, qué miedo, qué ganas.
Las cosas se complican pero serán. Un beso gigantón.

siempreconhistorias dijo...

Brindemos, Loba Lilian, que el vino será bueno. Ahí vas a tener un espacio siempre, siempre abierto.
Beso,

siempreconhistorias dijo...

Querido maestro Alejandro, a veces las dentelladas me ahuyentan, pero vuelvo al alumbramiento. Nada sería sin su ayuda.
Gracias.
Todas.

siempreconhistorias dijo...

Queridísimo Sergio, el demiurgo la loba y tú constituyen mi trinidad necesaria. Cuidaré el amate para que no me abandone.
Gracias, muchísimas.
Abrazos de tinta viva,

siempreconhistorias dijo...

Querido Ybris, siento como un privilegio cada una de tus palabras. Muchísimas gracias por estar. Espero no decepcionarlo. Por aquí los esperamos.
Un beso,

siempreconhistorias dijo...

Queridísima Isabel, admirable es escribir como tú lo haces, ser capaz de tanta belleza, de tanta dulzura, de tanto conocimiento. Como ya sabes espero tenerte por aquí presentando Dido. Te escribiré y te iré contando. Muchísimas gracias por brindarme tu abrazo.
Besos,

siempreconhistorias dijo...

Querida Amparo, siempre te veo y no te digo nada, no me paro a contarte la importancia de tu apoyo, no me atrevo a decirte lo que me honra sentirme compañera. Siempre te veo y me callo. Hoy desde aquí te agradezco y te escribo.
Muchas, muchísimas gracias.

siempreconhistorias dijo...

Queridísima Pizarr dadora de belleza. EN principio abriremos las puertas el día seis (pondré por aquí la información, claro) y el día nueve tenemos presentación de libros de dos jovencísimas autoras. Te agradezco muchísimo el apoyo que me das. Nunca olvidaré el detalle de tu llamada.
Un beso grande. Y a la niña, otro.

siempreconhistorias dijo...

Querida Brujita Amable, la batalla se está poniendo fea pero guardo la luz de la niña que llevo dentro para dar el tipo hasta el final. Te agradezco muchísimo las cosas que me dices. Como sabes la mitad de las veces me siento una auténtica mierda, y que me hables así me reconforta. Sí, seguramente sabía, sé y no quiero reconocer...
Un beso grandote.
Gracias,

siempreconhistorias dijo...

Querido Arruillo, por ahora todo se me hace cuesta arriba, pero creo que la ilusión depositada en el proyecto y el trabajo constante harán posible la vida.
Y entonces, sí, podré disfrutar de lo mucho bueno que me rodea con más tranquilidad.
Un abrazo, y cientos de besos a N.

María Eugenia Mendoza dijo...

Querida Izaskun:
Este nacimiento feliz, aunque acompañado de todos los temores propios de un nuevo ser, tu propio ser renovado, es motivo de gran celebración.
Te hago una propuesta práctica: publica tu catálogo en el blog y así, quienes no podamos acompañarte físicamente en la luminosa apertura lo haremos en la distancia (copa de vino en mano), mientras elegimos uno o qué sé yo cuántos títulos para de esa manera compartir y brindar por el éxito de esta maravillosa y tan tuya empresa.
Un abrazo y los mejores augurios.

Cachalote dijo...

Querida i,
Leer esta carta es como asomarse al océano profundo. Hay algo de tan enigmático y visceral en ella, que produce un vértigo dulce. La descarnada verdad que nos contamos a nosotros mismos, creo, es así, y provoca en los demás una irresistible tentación de zambullirse en ella aun temiéndola con todos los poros de la piel.

Es tan hermosa...

Me angustia tu dolor bíblico, pero confío, porque detrás del miedo, las dudas y las infinitas debilidades humanas queda tu propia fortaleza, que es la que te está manteniendo en pie. Confía en ella, cree en tu camino. Es la única forma.

Abrazos salados. El mar siempre te va a ayudar...

siempreconhistorias dijo...

Querida María Eugenia, por ahora me siento incapaz de publicar catálogos ni cualquiera otra cosa. Me encuentro tan saturada de trabajo por hacer que me quedo sin hacerlo. Pero sí, claro que sí, en cuanto pueda pongo el catálogo y lo comparto.
Muchísimas gracias por tu apoyo y tus buenos deseos.
Un beso,
Izaskun

siempreconhistorias dijo...

Amado Cachalote, procuro seguir tus consejos (bien lo sabes) y creer en el camino que me tracé y que se me presenta a estas alturas icógnito y sombrío.
Ojalá el mar meza mis ansias y pueda llegar a buen puerto.
Gracias por estar. Muchas gracias, tú que me resultas imprescindible. Mientras escribo escucho una preciosa canción de Mayte MArtín sobre letras de MAnuel Alcántara... "No sabe el mar que es domingo"... Creo que le gustarían.
Un abrazo atlántico.