martes, 29 de junio de 2010
CUESTIONÁNDOME
Relectura completa en Valle Gran Rey en agosto de 2005
LIBROS DEL TIEMPO
Expresiones extraordinarias
Ya he vuelto
He estado existiendo
Necesito su biografía
Siempre he estado sola de ti y no lo sabía
Bestial
El espejo es el espacio más hondo que existe
Leerla siempre hasta un día ser
No puedo resumirme porque no se puede sumar una silla y dos manzanas.
Cuando pienso en lo que ya he vivido me parece que he ido dejando mis cuerpos por los caminos.
Ya he vuelto. He estado existiendo.
Cierro el libro. Me cuestiono. Me reafirmo. No entiendo de calidades literarias. Solo leo. Y siento. Sé que hay gente que no vibra con esto, y respeto que así sea. Sé que hay personas que la citan porque desde hace unos años es autora de culto, y no me importa. Yo necesito volver siempre a mis fuentes, a las letras en las que me vivo, a los lugares de mi descanso. Por eso, permítanme que para mí Clarice Lispector sea una clásica que requiero cerca. Porque yo, en palabras de ella, me dejo suceder.
(Y sí. Esto es en parte una justificación de la gran cantidad de libros de Clarice que habrá en la Librería de Mujeres. Y es que cuestionarse está bien. Y reconocerse, también).
domingo, 27 de septiembre de 2009
NOVELEREANDO y con Un tal Lucas
Novelereando en el intento de que Adalberto y Tomás, buenos lectores que ya cambiarán con el tiempo como cualquier hijo de vecino, den el salto del cuento a la novela, si es que hay salto, y con todas las dudas existenciales y más. El caso es que yo, lectora de poemas, ensayos y cuentos..., muy mala lectora de novelas según creo (aunque enamorada de Rayuela desde cuando) me lancé en agosto a leerles "La vuelta al mundo en ochenta días" a mis dos vástagos, mientras releía yo "La vuelta al día en ochenta mundos" por aquello de las simetrías que me vencen y por pura casualidad. Y de esa lectura que ha dado paso a "La isla del tesoro" y de la experiencia habida con mis hijos en ese cotidiano acto de hablar con palabras de otro y escuchar con ilusión renovada es de lo que quiero hoy aquí cotillear un poco. Porque emprendíla lectura en voz alta de la obra de Julio Verne en versión completa aunque, eso sí, traducida al español que es lo único que hablo y ha sido un enorme placer, aunque soy yo señora adicta a los verbos densos y a los dolores eternos. Y es que después de casi un mes de lectura (uno, dos capítulos por noche) Tomás me paró ya en Liverpool para interpelarme muy serio diciendo:
-"Espera, espera, mamá. A ver. ¿Phileas Fogg no existió? ¿Se lo inventó Julio Verne, con patillas y todo?"
Y la sentida pregunta me hizo tan, tan feliz como la observación de Adalberto cuando, al finalizar la novela, y tras taparse púdico los oídos cuando Aouda y Phileas intercambiaban palabras de amor, dijo:
-"Mami, una novela es como tener la tele en la cabeza.Tú lees y mi cerebro pone las imágenes".
Después de la experiencia Tomás lee solo Óscar,papá y el trampolín de tres metros, Adalberto me lee Charlie y la fábrica de chocolate y los tres me escuchamos de día, que ya hemos comprobado que por la noche nos da miedo, La isla del tesoro. Así, disfrutando de los descubrimientos de mis niños paso los días pensando en la lectura y la escritura, revolviendo a Cortázar, a Pizarnik y a Duras. Y por aquello de mis fidelidades que son demasiadas, dejo aquí, tras tremenda perorata, un texto de Julio Cortázar que también me parece perfecto para ilustrar lo que (él lo sabía bien) no pasa con los textos que aquí he mencionado:
domingo, 15 de marzo de 2009
ÚLTIMA ELECCIÓN, Raúl Brasca
sábado, 14 de febrero de 2009
EL PERRO EXISTENCIALISTA, Zoe Berriatúa
Espero que les guste.
lunes, 9 de febrero de 2009
MI AMIGO SERGIO

Gracias a todos.
Gracias a Sergio.
EL SOMBRERO LUMINOSO
No podría ser de otra manera, las cosas toman el temperamento del que las usa.
- Exageras. Las cosas son cosas. Se compran, se usan y se tiran.
-Las cosas chupan el carácter de su dueño. Te digo. Así como los animales, se parecen tanto a las personas con las que viven que se personalizan.
-Exageras, ¿cuándo se ha visto tal cosa?
Mi café se enfriaba, sentado en mi mesa de costumbre con mi periódico y mis notas de las ventas del día anterior, no podía evitar escuchar la conversación de dos hombres que estaban sentados a mi lado. Podía distinguir en uno de ellos una cicatriz, todavía encarnada, correrle a lo largo del cuello. Tenía una cara larga, escurrida, como si la viéramos a través de un vidrio mojado; el otro tenía una cara ancha y una voz sonora como de tambor militar.
-Te digo. Yo puedo demostrarte. Tengo ejemplos inapelables. Las cosas toman el carácter de sus dueños.
-¡Que terco!
-¿Recuerdas a María Paredes?
-¿La que murió de pulmonía?
- No murió de pulmonía. Murió de rencor.
-¿De rencor? Yo fui al hospital y hablé con el doctor que la atendió.
-María Paredes era una mujer envidiosa, ¿no? Deseaba siempre los vestidos de sus hermanas. Pues uno de esos vestidos la asfixio.La cicatriz parecía que reventaría en cualquier momento, el de la cara ancha jugaba con una pluma roja mientras respiraba complacido.
-Es una historia estúpida. Cada día estás más loco. Se te está enfriando la cabeza. Deberías comprarte otro sombrero.
-¿No me crees? Es natural. Pero yo vi como uno de los vestidos la asfixiaba. Las cosas tienen vida. ¡Mírate! Desde que mojaste tu cachucha estás como ella, escurrida y sin color. No puedes negar la evidencia.
-Es absurdo, es como si me dijeras que tú perdiste la razón por tener la cabeza al descubierto desde que perdiste el sombrero o que estás más gordo porque tus pantalones se ensancharon.
Mi café estaba helado, mi trabajo sin hacer y yo no podía irme sin saber en que terminaría la discusión. El tipo de la cara escurrida tomaba agua y el gordo un vaso de leche.
-Tu mismo lo has confirmado, el gato tiene las mismas pestañas que Mario y el gato tiene la misma manía de rascarse la nariz, de una forma, diríamos humana. Doña Rosa tiene la misma cara de su perra y el mismo olor.
-Tu lo has dicho: animales y personas, eso es común. Son seres vivos. Las cosas son cosas.
-Las cosas se humanizan. Observa a ese paraguas, tiene la misma forma de su dueño; y que me dices de José, tiene la misma cara de sus platos, y esa niña, mira como el vestido se pega a sus caderas.
-Cada día estás más perdido. ¿Pusiste el anuncio en el periódico?
-Si. Toda la semana.
-¿Te han llamado?
-No.
-¿Fuiste claro en el anuncio?
- Hasta ofrecí una recompensa. Aquí tengo el anuncio: “A la persona que encuentre mi sombrero castaño brillante con las iníciales BC en su interior será gratificado. Por favor comunicarse…”
Traté de disimular mi sorpresa. Salí rápidamente del café. Oculto en el abrigo un reflejo luminoso perfilaba el sombrero.Sergio Astorga.
Acuarela/papel 20 x 30 cm.
viernes, 6 de febrero de 2009
EL TURISTA EXCEPCIONAL, Ramón Gómez de la Serna
martes, 27 de enero de 2009
LA LIBERTAD, Italo Svevo
jueves, 8 de enero de 2009
LA MUJER ENSIMISMADA, Menchu Gutiérrez
jueves, 11 de diciembre de 2008
UN FRAGMENTO DE DESMEMORIA de José Cardoso Pires.
El libro del que voy a copiar el primer capítulo está editado por Asteroide en 2006, con traducción de Carlos Manzano y prólogo de Joao Lobo Antunes (neurocirujano y hermano de Antonio L. A.). Para mí es un libro fetiche que se me presenta según el momento joya, puñal, o diccionario. Es un libro que leo y releo a trocitos en un vano intento de comprender a mi madre encerrada en ella desde hace ya más de ocho años. Hoy traigo aquí las diez primeras páginas del texto.
martes, 2 de diciembre de 2008
LA NATURALEZA DEL AMOR, Cristina Peri Rossi
Me enamoré de Cristina Peri Rossi cuando leí El museo de los esfuerzos inútiles en el año de su publicación que fue el de vigésimo aniversario. Desde entonces, con los altibajos inherentes a mis horas he ido comprando, regalando, leyendo y disfrutando parte de su obra. Y siempre me ha reenamorado. En este momento tengo en casa Aquella noche, Te adoro y otros relatos, La ciudad de Luzbel, La nave de los locos y Cuentos reunidos. No sé lo que tendré mañana porque de pronto cobro y compro más libros y de pronto encuentro a alguien o recibo una visita y regalo un libro usado. Sé que la prosa y la poesía de esta autora me fascinan y que cuando releí en 1991 La nave de los locos escribí en la primera página: "Me hicieron falta treinta y dos años para entenderte aquí, y ahora, por fin, puedo escribir que te quiero." El relato que copio hoy me parece tristemente bello.
Espero que les guste.
lunes, 24 de noviembre de 2008
RESACA de Shaun Tan

domingo, 9 de noviembre de 2008
EL ESPEJO, G.K. Chesterton
martes, 14 de octubre de 2008
Viejas lecturas: un fragmento de Aurelia de Gerard de Nerval.
Tengo un muy estúpido cansancio preopositorial que no me deja concentrarme en nada, ni mucho menos en lo que debo que, a saber, es el estudio de la mencionada oposición. Así de cansada me quedo como en éxtasis ante la puñetera pantalla y me la paso leyendo los blogs que admiro y abriendo latas de cerveza que trasiego, flagelo en mente. Tomo, como si al azar, un libro de mis estantes no anaqueles, y me reencuentro con Nerval. ¡Cuánto tiempo! Nerval, Gerard de, cuya nota suicida me pareció tremenda putada en su momento, fue lectura asidua de mis diecinueve granadinos años, cuando también Lautréamont. Sé que tengo que proseguir con las unidades didácticas, pero me trabé en América y busco los materiales del Contra V Centenario al que asistí (dieciséis años ya). Por si los encuentro y logro estudiar dejo antes un fragmento de la Aurelia de Nerval que en la juventud perdida señalé:
miércoles, 1 de octubre de 2008
Lucas, sus pudores, de Julio Cortázar
lunes, 29 de septiembre de 2008
Escritora por necesidad, Carolina Coronado
Caballé, Anna (dir.), La vida escrita por las mujeres II. La pluma como espada. Del romanticismo al Modernismo. Barcelona. Círculo de Lectores 2003.
Incluyo hoy a esta autora porque la estoy leyendo, porque su retrato es obligatorio y por la contradicción que representa respecto a la opinión de Natalia Ginzburg en referencia al acto de la escritura. Doña Carolina, nacida en 1820 y muerta en 1911 advierte:
"La cuestión de si las mujeres deben o no dedicarse a hacer versos nos parece ridícula. La poetisa existe de hecho y necesita cantar, como volar las aves y correr los ríos, si ha de vivir con su índole natural, y no comprimida y violenta. Considérenla sus defensores y sus contrarios como un bien o un mal para la sociedad, pero es inútil que decidan su debe o no existir, porque no depende de la voluntad de los hombres. Éstos pueden reformar sus obras, pero no enmendar las de Dios."
Y escribió esta mujer en su pueblo y desde su condición de hembra, en 1846, el poema que sigue: